Hoy recomiendo este libro ilustrado. De una forma sencilla describe una situación bastante habitual. A veces nos sentimos como el gigante y parece que nada sucede a nuestro alrededor. Nada cambia. Todo sigue igual. Habitamos el hastío y el desánimo. Tenemos comportamientos y conductas que hablan de frustración.

En otras ocasiones nos sentimos como el paisaje no visto, no reconocido, no tenido en cuenta. Nos habita la desesperanza y un frío miedo al olvido, a pasar desapercibidos.

Necesitamos la tormenta. El conflicto que nos permita despertar de la incómoda comodidad.