Cuéntame un cuento, dulce Madre,

de los antepasados y sus días, 

de cómo Caminaron con Belleza,

aprendiendo los Caminos de la Medicina.

Cuando tú relatas los cuentos,

puedo ver

la importancia de cada lección

y cómo puedo aplicarlas a mí.

Mediante el ejemplo de otro,

comparto la risa y las lágrimas.

Mediante la experiencia de otro,

aprendo cómo el amor puede conquistar el miedo.

Juntos podemos viajar

por esos tiempos remotos,

reclamando toda la sabiduría

de los legados que quedaron atrás.

Jamie Sams

La Medicina de la Tierra