Danza Holística se apoya en 4 fases o momentos, que se dan de forma polifónica: atención, intención, expresión y conexión. Es una experiencia holística vivencial, que también se entrena y se practica. A través de la experiencia nos vivimos como seres danzantes y la propia danza nos transforma y transforma nuestra mirada de la vida y las relaciones de todas las cosas entre si. Por otro lado, el entrenamiento y la práctica generan espacio para respirar un modelo que atraviesa nuestra naturaleza y nuestra cultura, al tiempo que nos permite observar y sentir como ambas se "atraversan" y se "atrabesan"; de tantoas formas diferentes como personas la habitamos, danzando.
